¡ALERTAS!

Tres claves de las dos semanas que han cambiado España

Sustitución del Presidente. La moción de censura es un mecanismo que permite desalojar a un presidente sin necesidad de elecciones. Se trata de que un candidato proponga un programa de gobierno alternativo y el Congreso decide.

Solo con una muy bondadosa interpretación del discurso del candidato, el señor Sánchez, se puede observar un programa para gobernar, y mucho menos aún en la intención declaradamente destructiva de la mayoría que logró. En cualquier caso, cumplió los mínimos de legalidad y legitimidad.

Sánchez ha conseguido frenar la caída libre de un Partido Socialista absolutamente dividido, y salvar su liderazgo. Rajoy, al evitar cualquier componenda que diera paso a unas elecciones inmediatas, también ha frenado la caída libre del Partido Popular.

Nuevo Gobierno. El nuevo presidente, con apenas diputados que lo apoyen de verdad (ni siquiera algunos de su propio grupo parlamentario), ha agradecido a la vida o a el Altísimo, su inopinada suerte, nombrando un Gobierno de fuerte impacto mediático y cuya aceptación social contrasta con la que él mismo, al menos hasta hace cuatro días, suscitaba.

La política tiene mucho de oficio, y tal desfile de estrellas de la bondad humana, trufados con enemigos de Susana, y cuotas territoriales, no podría afrontar la ejecución de un programa electoral en condiciones normales. Pero es que como sólo se trata de concluir una asombrosa operación de imagen para la reconstrucción de un liderazgo del PSOE en la izquierda y en el centro, no le hace falta otra cosa que fachada. Sus objetivos están en marcha con creces. Y encima hay más dinero que en 2011, gracias a Rajoy, para que aumente ministros y altos cargos, cosa que está haciendo a fondo.

Fin de la era Rajoy en el PP. En cuanto a mi partido, la marcha de Rajoy marca el fin de una etapa en la que (puede que injustamente, pues no siempre era por su culpa), se perdían los votos a millones. Creo que el futuro no es tanto el cambio de caras, aunque sea imprescindible en algunos casos, como el de las formas de hacer política, que deberían basarse en una radicalísima… moderación, así como también el cambio del chip mental, si se quiere volver a gobernar en cualquier sitio, ante la imposibilidad de reunir mayorías absolutas.

Digo esto, porque hay que dejar de echar las culpas de buena parte de nuestros males al partido que están eligiendo nuestros votantes para marcharse (que ha de jugar sus bazas), porque sólo con él podremos gobernar tras las próximas elecciones territoriales de mayo de 2019.

Enrique Belda Pérez Pedrero

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: