¡ALERTAS!

Las cuentas del Gran Capitán

Apelamos a esta frase cuando realizamos o nos muestran unas cuentas exageradas, que no hay forma de cuadrar y que están hechas arbitrariamente y con poco rigor por carecer de los justificantes de gastos e ingresos.

Narra los historiadores que llegó a presentar un gasto de cien millones de ducados en picos, palas y azadones para enterrar a los muertos del enemigo, ciento cincuenta mil ducados en frailes, monjas y pobres, para que rogasen a Dios por las almas de los soldados del rey caídos en combate y cien mil ducados en guantes perfumados, para preservar a las tropas del hedor de los cadáveres del enemigo.

Se diría vistos los Presupuestos Generales del Estado presentados por los instruidos ministrables del gobierno de Pedro Picapiedra que se hayan inspirado en las cuentas del Gran Capitán
Así el Banco de España vaticina que la recaudación está engordadas y advierte que el déficit se disparará, aunque la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya previsto que el año fiscal sea de trece meses y poder, así recaudar un mes más de IVA.

Menos aún están por la labor de darles el visto bueno la Comisión Europea y a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal. De nada ha servido que la Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, haya modificado el sistema de recaudación del IVA, convirtiendo el año de doce meses en un año de trece meses. Ya preconizaba Voltaire que “la idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás”.

A nadie, pues aún, convencen este despropósito de Presupuestos que según los miembros del sabio Consejo de Ministros con su Narciso al frente venden como los más solidarios, sociales, insuperables….

Y todo ello cuando la Autoridad Fiscal denuncia que existe un boquete de tres mil millones en las cuentas. Calderilla.
Empero con ser de trascendental importancia las cuentas de un Estado, a su Presidente, es algo que le trae al pairo. Pedro Mármol sigue con su vuelta al mundo mientras dure su Presidencia. A él lo que realmente le atrae es ser el centro de atención de todo y de todos. Cuando se mira al espejo el cristal le devuelve una imagen que le hace rebuznar, aquella frase del humorista, actor, conductor y político mexicano, Paco Stanley: “Qué bonito soy, qué lindo soy, cómo me quiero, sin mí me muero… jamás me podré olvidar”.

Tal vez, por ello, le ha pedido al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sátrapa donde los haya, que convoque elecciones. A lo que Nicolás Maduro ha respondido que las convoque él en España porque no es un Presidente elegido democráticamente por el pueblo español.

Sin embargo está tan imbuido de su superioridad que, según el CIS y Tezanos, si se convocaran elecciones en Venezuela, Pedro Mármol, las ganaría por mayoría absoluta, arrasando a Maduro y Guaidó.

¡Ay!. Sabios son los proverbios del Rey Salomón: “La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no es sano”. Y “donde hay soberbia, allí habrá ignorancia; más donde hay humildad habrá sabiduría”. Lo peligroso de la soberbia se produce cuando ésta ya viene implícita en el ADN.

Todo ello con hasta trece ministros señalados por sus secretos y pufos, junto con él mismo. En el Gobierno de la transparencia, de la dignidad, de la honestidad, de la labor incansable por mejorar a las clases menos favorecidos, todo su quehacer se ha convertido en secreto de Estado. Para ello se apela nada menos a una Ley firmada por el dictador Francisco Franco en 1968 desarrollada luego en un acuerdo del Consejo de Ministros en 1986, con el objeto de calificar de “materia secreta” el coste de su esposa y acompañante.

La soberbia es una discapacidad que suele afectar a pobres infelices mortales, que se encuentran de golpe con una mísera cuota de poder; y si mezclamos ignorancia y soberbia obtenemos una buena dosis de mediocridad.
El pintor, dibujante, escrito, profesor y crítico de arte británico. John Ruskin, decía: La mayor recompensa de nuestra trabajo no es lo que nos pagan por él, sino aquello en lo que nos convierte.”

¿Cuál será la recompensa de Pedrito Picapiedra?. ¿Cómo lo juzgará la Historia?.

Lucía Ballesteros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: