¡ALERTAS!

PUEBLOS CON ENCANTO EN CIUDAD REAL: Argamasilla de Alba (I)

Argamasilla de Alba se halla emplazada en plena comarca natural de La Mancha. Su economía está sujeta al río Guadiana que supedita su hábitat; en tanto, que su mundo cultural gira alrededor de la figura de Don Quijote de la Mancha.

Es sabido la controversia existente en torno al lugar donde Cervantes describe como el inicio de su obra Don Quijote. Pese a tener esa duda, lo cierto es que Argamasilla de Alba huele a Cervantes.

Su historia se remonta al siglo XVI cuando Juan de Zúñiga, alcalde de Peñarroya, y Diego de Toledo, Prior de la Orden de San Juan, la fundan en 1531.

Un siglo más tarde, esta villa gozó de gran auge gracias, entre otras cosas, al asentamiento de numerosas familias moriscas, que venían emigrando tras los acontecimientos provocados por la rebelión de las Alpujarras. Estos nuevos vecinos contribuyeron con todo su saber en técnicas de cultivo, riego y construcción.

En el siglo XVIII, a solicitud del Infante Don Gabriel, hijo de Carlos III, que en aquella época, era Prior de la Orden de San Juan, se erigió el Gran Canal del Priorato de San Juan. El proyecto para la construcción del canal fue obra del arquitecto real Juan de Villanueva bajo el nombre “Plan geographico de las Lagunas de Ruidera y curso que hacen sus aguas sobrantes con el nombre de Río Guadiana para encauzar y aprovechar las aguas sobrantes de las lagunas de Ruidera.
La Ordenanza para la construcción y gobierno del Canal del Gran Priorato de San Juan fue aprobada por el Rey Carlos III, mediante Real Cédula, el día 14 de marzo de 1783.

En el Siglo XIV, el infante don Sebastián de Borbón, también Prior de la Orden, compró la Casa de Medrano, el caserón en cuya cueva estuvo preso Cervantes por un tiempo y donde pudo haber escrito parte de su gran obra El Quijote. A partir de ese momento se destinó a actividades culturales.

Argamasilla de Alba cuenta con un gran patrimonio cultural, del que cabe destacar:
Casa de Medrano y Cueva de Medrano. Construida sobre la cueva del mismo nombre y adquirida por el Infante Don Sebastián Gabriel de Borbón con el propósito de celebrar en ella actos culturales y otras actividades.
El editor Manuel Rivadeneyra trasladó allí su imprenta llegando a editar en 1863 una edición del Quijote con prólogo del escritor Juan Eugenio Hartzenbusch Martínez. A su muerte, el edificio, fue vendido por su viuda. Sufrió un incendio y tuvo que ser reconstruida con una sola planta.
La cueva de dos niveles quedó intacta tras el incendio. Esta segunda casa fue la que llegaron a conocer al inicio del Siglo XX Azorín y Rubén Darío. Es en este lugar donde al parecer según algunas tesis estuvo preso Cervantes; y donde la leyenda sitúa que escribió su Quijote.
En 1990 la situación de abandono era preocupante, lo que hizo que el Ayuntamiento junto con otras entidades acordaran su rehabilitación y se destinara a Biblioteca Municipal.

Iglesia de San Juan Bautista (S. XVI). Su construcción se inicia en 1542 de la mano de Juan de Ornero. En 1587 la obra es encargada al maestro cantero Juan de Rigos, con la orden de finalizarla en seis años. No obstante, se muestra como inacabada a los pies, sin que se conozca con exactitud la causa. Este hecho nos ha legado un espacio original para estudiar y comprender las formas constructivas de este tipo de iglesias.
La nave central enmarcada entre dos grandes torres y el primer tramo de las naves laterales conforman un tercio de la iglesia primitiva. Se inserta dentro del grupo de iglesias “columnarias”, tipología que aúna la tradición gótica con los aires renovados del renacimiento italiano. Su planta se presenta dividida en tres naves, la central doble de ancha que las laterales.
Su planta inicial incluía dos torres gemelas, pero sólo se construyó una en la parte inconclusa hasta la cornisa, rematada finalmente hasta sus 36 metros actuales en 1913. Los pilares son circulares sobre el zócalo, de fuste liso y capitel con faja decorativa de vegetación espinosa propia del siglo XVI, donde se recogerán los distintos nervios de las bóvedas.
Una de las características de estas iglesias es que las tres naves se alzan a la misma altura; por lo que reciben el nombre de “iglesias de nave de salón”.
En los siglos XVII y XVIII, se completa con: capillas laterales, enlosado y dos magníficos canceles con tallas de la efigie y escudos familiares del príncipe Emmanuel Filiberto de Saboya, Prior de la Orden de San Juan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: