¡ALERTAS!

Pueblos con encanto en CLM : El Señorío de Molina de Aragón (II)

El Real Señorío de Molina fue un señorío jurisdiccional medieval en España establecido en torno a la villa de Molina de Aragón. Fue fundado como señorío independiente entre los reinos de Castilla y de Aragón por Manrique Pérez de Lara. Desde 1321 el título de señor de Molina quedó ligado al de Rey de Castilla, primero, y Rey de España, después. Mantuvo el fuero casi invariado desde su fundación hasta su abolición en 1813.

El Señorío de Molina, al igual que las otras comunidades de villa y tierra, estaba organizada en torno a una villa principal. En el caso de Molina la división se realiza por sexmas, denominadas: del Campo, del Pedregal, del Sabinar, de la Sierra.

Con la conquista de la Península Ibérica se instaura en las zonas fronterizas con las Taifas andalusí, un nuevo ordenamiento administrativo basado en los fueros.

La taifa de Molina la conquista Alfonso I de Aragón en 1129, si bien, la repoblación corre a cargo de Castilla lo que enfrenta a ambos reyes. Manrique Pérez de Lara actúa como mediador en la Concordia de Carrión de 1137, donde Castilla devuelve las plazas de Calatayud y Daroca a Castilla; y que las tierras de Molina sean declaradas solariegas y que los dos soberanos le acepten a él como Señor de Molina y de Mesa. Emana así, en 1138, el Señorío de Molina, independiente de las dos Coronas y con fuero propio.

En 1293 falleció Blanca Alfonso de Molina nombrando heredero del Señoría al Rey Sancho IV: ”lo que se traduce en la transmisión del señorío de Molina a los reyes Sancho y María». Desde 1295, tras el fallecimiento de Sancho IV, María de Molina se convirtió, hasta la mayoría de edad de su hijo Fernando IV de Castilla. Tras la muerte de su hijo, volvió a ser la tutora de su nieto Alfonso XI de Castilla, tras alcanzar éste la mayoría de edad en 1325 el señorío de Molina, que quedó vinculado desde ese momento a la Corona de Castilla.

Pedro I hereda el Señorío de Molina en 1350. Durante su reinado se libra la guerra de los dos Dos Pedros, el de Castilla y el de Aragón en la que el Señorío está profundamente inmerso. Tras la muerte de Pedro I, en 1369, pasa a manos de Enrique de Trastámara que se la cede a Bertrand du Guesclin.
La Villa y el Señorío no aceptaron a Bertrand du Guesclin como su señor y se entregaron a Pedro IV de Aragón. Con la Paz de Almazán de 1375 el señorío es devuelto al rey de Castilla y el título de señor de Molina quedaría desde entonces vinculado al de rey de Castilla, primero, y al de Rey de España, después.
Dada su situación geográfica el Señorío de Molina siempre gozó de una importancia militar de envergadura durante los siglos XIV y XV, y aún así siempre mantuvo inalterados sus fueros.

Cuando Enrique IV de Castilla, en 1465, desea hacer entrega del Señorío de Molina a su valido Beltrán de la Cueva, los habitantes vuelven a sublevarse y a ganar la batalla contra la corona en la acción de Rueda. Tanto el rey como el valido renuncian a la empresa.
La unión de las Coronas de Castilla y de Aragón produjo una estabilidad que genera un rico comercio lanar por ser zona fronteriza y de paso aduanero entre Castilla y Aragón. Bajo el reinado de los Reyes Católicos se produce el mayor esplendor del Señorío gracias a la entrada de capitales en el lugar.

En la década de los años 1630 vuelve a convertirse en centro de batallas durante la Guerra de los Treinta Años, en especial en 1641 cuando Felipe IV y el Conde-Duque de Olivares reúnen a las Cortes y a los ejércitos en Molina para preparar la marcha a Cataluña con el fin de apaciguar su sublevación.

Entre 1704 y 1710, durante la Guerra de Sucesión española, el Real Señorío de Molina fue fiel a Felipe V de Borbón y campo de batalla entre los Austrias, apoyados por Aragón, y los Borbones, apoyados por Castilla.

Estas batallas y las epidemias de peste del siglo XVIII hicieron que el Señorío de Molino comenzara su decadencia y demográfica. Aún, así prosiguió con sus fueros hasta que en 1813 se establece la Diputación Provincial de Guadalajara con Molina que daría origen a la actual provincia de Guadalajara en 1833.

Lucía Ballesteros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: