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Pueblos con encanto en Ciudad Real : Daimiel

Daimiel es uno de los asentamientos más antiguos de la provincia de Ciudad Real como prueban las excavaciones arqueológicas que atestiguan que existe desde hace 4.000 años a.C. Por tanto, sus orígenes se remontan a la Edad del Bronce.

La frontera entre la Carpetania y la Oretania resulta muy difícil de precisar. Son varias las calzadas romanas que discurren por Daimiel, como la Vía de Toledo-Andújar.

En el 711 la Península Ibérica es invadida por los musulmanes, el Reino Visigodo desaparece, y los emires independientes de Córdoba se establecen en el castillo de Calatrava la Vieja. Posteriormente levantarían el Castillo de Daimiel para controlar las líneas defensivas del Guadiana frente a los reinos cristianos.

Tras la batalla de Las Navas de Tolosa, el territorio entre los Montes de Toledo y Sierra Morena, pasó a manos de la Orden de Calatrava, compartiéndolo con la Orden de San Juan y la Orden de Santiago.

La principal labor de las Órdenes Militares es colonizar las tierras conquistadas a los musulmanes. A mediados del siglo XIII, Alfonso X “El Sabio” funda la Hermandad del Horado Concejo de la Mesta, para que los ganados marcharan por las cañadas reales, cordeles y veredas.
Uno de los puntos de recaudación de derechos de montazgo y barcajes del que disponía la Orden de Calatrava estaba situado en Villadiego, término de Daimiel.

Es posible que existiera en Daimiel un asentamiento judío antes de la llegada de los godos, congregada en las actuales calles de San Roque, Pacífico y Santa María. La ermita de San Roque podría haber sido su sinagoga.

Por su parte, la comunidad morisca estaba radicada en el “Barrio Nuevo”. En 1502 los mudéjares de las Cinco Villas del Campo de Calatrava se convierten a la Fe de Cristo; y entre 1538 y 1550 la Inquisición de Toledo juzgó a casi sesenta falsos conversos sin llegar a condenar a muerte a ninguno.

Durante los siglos XVI y XVII Daimiel prosigue siendo cabeza de la encomienda en la Orden de Calatrava. El administrado perpetuo es el rey por cesión pontificia y bajo la jurisdicción del gobernador del Campo de Calatrava que tiene su residencia en Almagro; y regida por un Alcalde Mayor del Rey.
Exiguos son los documentos que se guardan en el archivo del Sacro Convento de Calatrava referentes a la encomienda de Daimiel. El más antiguo data de 1509 y hace referencia al mandamiento de los visitadores calatravos a los vecinos de la villa, para que se manifestaran los censos que la Orden tenía en la villa.

El Marqués de Miraflores creó un gran establecimiento agrícola en Daimiel. En la Guerra de la Independencia, el 12 de abril de 1809, el General Sebastiani, jefe del 4º Ejército francés, le escribe una carta a Jovellanos incitándole a unirse a los franceses.

El Consejo de Ministros aprueba, en junio de 1856 la construcción del ferrocarril Ciudad Real Extremadura, que se inaugura el diciembre de 1860.

En 1880 se funda el Colegio de San José de Primera y Segunda Enseñanza.

El Telégrafo empieza a funcionar en diciembre de 1880.

En Diciembre de 1884, entre los días 12 y 13 visita Daimiel el rey Alfonso XII; y el 21 de Agosto de 1887, la Reina Regente Doña María Cristina le concedió el título de ciudad. Daimiel contaba por entonces con doce mil habitantes.

El escritor Benito Pérez Galdós citaría Daimiel en varios de sus “Episodios Nacionales”.

El Museo Comarcal de Daimiel es fundamental para comprender la vida de Daimiel y su entorno. Presenta cuatro ejes temáticos: historia, tecnología, territorio e ideas y creencias. Podemos recorrer entre sus salas un legado de más de cuatro mil años de antigüedad. El Museo rinde homenaje a tres daimileños: Miguel Fisac, Vicente Carranza y Juan D’opazo.

Iglesia de Santa María la Mayor. Esta ubicada en el Parterre. De origen gótico del siglo XIV y tal vez templario, ya que se han hallado cantidad de huellas de esta orden. Restaurada y amplia por la orden de Calatrava. Su fachada norte presenta la Puerta de la Umbria con arco ojival y dos arquivoltas. La fachada de poniente nos recibe con otra puerta de arco gótico, tapiada. Y la fachada austral nos recibe con la Puerta del Sol, con pórtico de tres arcadas y arco acortinado de estilo renacentista. En su interior sobresale la talla barroca del cristo de la Expiración y la sillería del coro tallada en maderas nobles.

Iglesia de San Pedro Apóstol. Es el Rey Carlos I quien autoriza su construcción en 1542. Planta de cruz latina, orden dórico, bóvedas de ladrillo y arcos torales en piedra. En el crucero y ábside las bóvedas son de crucería. El ábside cuenta con pinturas modernas de Juan Dòpazo. En el siglo XVIII se levantan dos coros: uno alto, que aún persiste y otro bajo desaparecido. Muestra dos puertas, la principal y otra a los pies de la nave de estilo renacentista. Su torre es de planta cuadrada y finaliza en forma octogonal.
Ambas parroquias han sido declaradas Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento Nacional en 1989.

La Plaza de España fue lugar de celebración de los actos más significativos e importantes, festejos taurinos, así como emplazamiento del mercado semanal. Su origen se remonta al siglo XVI, y soportales estaban encalados con columnas de madera. De estilo exhibe dos plantas, zócalos y bases de piedra, entablamento y cornisa de revoco y restos de ladrillo. En 1880, las columnas de piedra que reemplazaron a los pies derechos fueros sustituidas por columnas de hierro.
En un extremo de la Plaza de España se encuentra el Olivo Milenario plantado por los árabes en el siglo X; ejemplar único que representa el cultivo tradicional. A finales de enero de cada año se celebra la Fiesta del Olivo.

El Teatro Ayala se alza en1884, de estilo próximo al clasicismo formal de la época. Se trata del difundido tipo de teatro en herradura, compuesto de un sistema de palcos. Su fachada brida una serie de elementos decorativos: pilastras, capiteles, ménsulas y relieves geométricos, hoy totalmente inexistentes. En 1943 sufre una reforma, pasando de teatro en herradura con palcos a cine con entresuelo

El Centro de Interpretación del Agua y los Humedales Manchegos se encuentra en el parque Municipal, salida de la carretera de Daimiel a Madrid. La visita es necesaria para profundizar mejor en los aspectos naturales, sociales, económicos e históricos relacionados con el agua en la región, y punto de referencia y partida para conocer el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, el acuífero 23 y los humedales manchegos.

Lucía Ballesteros

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